LOS TRES ESPEJOS

Como en otras ocasiones el fin de semana mi mente se activó a las 4 de la mañana y con serenidad me puse a pensar, ¿Cómo saber si una persona o una sociedad van por el camino correcto? Tal vez pasó porque se acercaba mi cumpleaños número 60…

Pensando metafóricamente me parece que nos pueden ayudar tres espejos.

EL ESPEJO DEL PASADO

Es fácil juzgar al pasado y condenar abusos que se cometieron en otros tiempos; algunas de las personas que fueron juzgadas y ejecutadas por sus acciones en un momento de la historia hoy son héroes y otros que tenían poder y hasta estatuas en las plazas hoy son borrados de los libros de historia. Mirar hacia atrás en “el espejo del pasado” puede resultar confuso incluso para quien se mira  a sí mismo/a. Momentos de gran alegría y euforia tienen desenlaces diferentes y a veces nos arrepentimos de haber hecho algo y tal vez en otras ocasiones pecamos de omisión.

Pareciera ser que si bien la historia es maestra de vida, resulta que la pluma que esa maestra utiliza para escribir es un poco caprichosa, o enseña con criterios desiguales. Lo que es un hecho es que no podemos cambiar el pasado. El reflejo de ese espejo sin duda está presente en nuestra vida. Para citar al gran Gabriel García Márquez: “La vida no es la que uno vivió sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para contarla”.

EL ESPEJO DEL FUTURO:

En varias ocasiones he propuesto este ejercicio: ¿Qué dirá el futuro de nosotros? Es el segundo espejo.

Veamos: hoy resulta imposible pensar que en el periódico se anuncie que va a haber sacrificios humanos para honrar a una divinidad, pero hace poco mas de 500 años hechos de esta naturaleza formaban parte del calendario. Eran parte de tradiciones que al menos parte de la sociedad defendía.

Pero hoy podemos decir que estas situaciones (y muchas más) no podían soportar el juicio de la ética personal, social. No se podían sostener por siempre.

Y surge la pregunta: ¿Cómo nos juzgará la historia, cómo nos vemos desde “el espejo del futuro”?

En los salones de clases donde soy docente he propuesto muchas veces la pregunta (y te invito a que la respondas antes de seguir leyendo): Si tuvieras los medios económicos, ¿Viajarías ordinariamente en un jet privado? ¿Qué respondes?

Alrededor del 80% de los estudiantes responde que sí. “¿Qué problema hay en ello? Tengo dinero, no hay ninguna ley que lo prohíba, es más cómodo; es inclusive algo que muchos harían si pudieran”… y se añaden más argumentos.

Pero,¿Será que dentro de 50 o 200 años van a ” juzgarnos” como sensatos por acciones así?

Parece ser que este es un caso muy evidente de la prevalencia de la sustentabilidad sobre la sostenibilidad. Hay gasolina, tengo dinero, puedo comprar un avión… entonces viajo en mi jet particular.

Un ejecutivo muy importante podrá decir que su tiempo vale mucho y ese ahorro en el tiempo de transporte justifica el gasto en dinero, y posiblemente no se pone la pregunta sobre la utilización de los  recursos porque puede pagar lo que sea necesario.

Muy probablemente (eso espero de un juicio desde el espejo del futuro), los tataranietos  o generaciones posteriores dirán, ¿Qué derecho tenía mi tatarabuelo de gastarse 5,000 litros de un recurso no renovable como es el petróleo para irse de compras de México a New York?

Ponernos en el lugar de nuestros choznos nos puede abrir ese “espejo del futuro”. ¿Otros ejemplos?Una bolsa de plástico se convierte en basura en 20-30 minutos, una caja de pizza es un desecho incómodo y creo que todos somos “conscientes” de la cuestión ecológica, entre otras. ¿Será que dentro de 50 o 200 años van a ” juzgarnos” como sensatos por acciones así?

El mito cuenta que Narciso se ahogó hundiéndose en su propia imagen. Y tal vez como Narciso preferiremos quedarnos embelesados en la contemplación de muestro propioreflejo.

EL ESPEJO DEL PRESENTE:

Hace un par de años escribí en otra entrada de mi blog que posiblemente un camino sano para vivir el presente es el de convertirnos en “creadores de recuerdos”, es decir vivir nuestro presente de manera que tanto nosotros como nuestros descendientes, aún mas allá de la quinta generación, se sientan orgullosos de nosotros/as. El “espejo del presente” es difícil de aferrar, en cuanto lo vemos se convierte en pasado y lo que está por llegar es utopía inasible que sólo nos sirve para caminar.

Una clave para ubicarnos correctamente me parece que viene de estos dos términos: sustentabilidad y sostenibilidad. Si lo que hago es posible, me da beneficios, es legal, hace que crezca mi empresa… entonces tiene elementos para ser sustentable, incluso simplemente porque “se puede hacer”. Pero es sostenible sólo si puede ser mantenido indefinidamente, es decir que pueda ser hecho por decenas, cientos de años por millones de personas en cualquier lugar y el equilibrio, la armonía no se rompen. (Cf. FrancoiseVallaeys)

Dibujar el espejo del presente con hechos que puedan ser recordados con gusto puede ser una clave muy eficaz para sentir grandes satisfacciones al mirarnos en estos “tres espejos”.

Los seres humanos somos complejos y en no pocas ocasiones pretendemos tener la razón. Escondemos la cara si alguien nos pone frente al espejo de la verdad, encandilamos a otros con luces que no son nuestras y a veces “vendemos espejitos” como si fueran joyas preciosas cuando tal vez son sólo cristales empañados.

A veces me pregunto si sobre nosotros pesa el mismo oráculo de Narciso, y en cada momento “presente” estemos condenados a no ver la belleza sin ahogarnos en ella.

Estos tres espejos nos acompañan de muchas maneras. Un amigo mío (Raúl Estrada) me compartió: “la depresión viene del pasado, la ansiedad del futuro. Mejor vivir el aquí y el ahora disfrutando lo que tienes”.

Y el autor Leo Pavoni lo pone aparentemente al revés: “No te aferres al pasado, no estés ansioso por el futuro, vive el hoy y disfruta del camino, todo llega a su debido tiempo”. O robando una frase a Víctor Espinosa Jr.: “En el presente sucede lo importante”.

¿Qué dices? ¿Qué dicen tus tres espejos a nivel personal, familiar, social, planetario?

De momento ya son casi las seis de la mañana y voy a dormir otro rato… Ya llegarán otros momentos de inspiración, disfrutaré la almohada para continuar el día más descansado…

De hecho y ya para concluir, creo que cada “presente” es una nueva oportunidad que se nos regala cada día, cada momento… ¡A vivir!

Gerardo Antonio Díaz Jiménez © 2021 gerantoniodiaz@gmail.com Puede utilizarse sin fines de lucro citando la fuente de referencia. Fotografìa: Gerardo Antonio Díaz Jiménez

¡Somos Buhay! Ofrece talleres y conferencias sobre temas educativos y de superación personal.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s