LA PEQUEÑA CAROLA NOS INSPIRA

UNA PEQUEÑA GRAN INSPIRACIÓN

Cuando vi a la pequeña Carola tomar el diminuto palo para romper la piñata pensé que era una tarea imposible para alguien tan pequeño y con un instrumento tan insignificante.

Casi seguramente ella no pensó nada en particular y siguió el ritmo de la canción: «Dale, dale, dale, no pierdas el tino…»

Y con ello simplemente inició un proceso que ella no imaginaba en qué iba a concluir;

Ella regresó a lo que estaba haciendo… Y como nadie rompió la piñata en la primera vuelta, siendo la más pequeña, volvió a hacer su tarea con la misma tierna decisión… garrotazos aparentemente inútiles contra un enemigo que es muy duro de vencer y al que apenas se le había hecho daño.

Y los demás niños y niñas volvieron a hacer su tarea: intentar romper la piñata para recibir los ansiados dulces al ritmo de la misma canción: «Dale, dale, dale…»;

Finalmente un adulto, el papá de la festejada rompió la piñata y todos pudieron agarrar dulces y paletas…

¿Qué me dice esto?

-No midas tus fuerzas y posibilidades con las matemáticas, sino con el corazón. Hay especies de animales que son pequeñas y se enfrentan a especímenes más grandes de su misma especie, o de otras. Por ejemplo, ¿has visto a un pequeño Chihuahua ladrarle y enfrentar a un Gran Danés?; y es que no saben que son «pequeños»…  Simplemente se enfrentan al reto con decisión y hasta con agresividad.

¿Imprudencia? ¿Ingenuidad? ¿Osadía?

-Si lo que importa en la mente de muchos es el resultado, finalmente la piñata se rompió y los peques disfrutaron el proceso y aprendieron a luchar y perseverar. Con el trabajo de todos se logró el objetivo.

¿Qué más veo?

Así como la pequeña Carola hizo lo que le tocaba, haz lo tuyo y motiva a los otros a hacer su parte, sigue gritando y animando…

-Otros harán su tarea pues también ellos quieren obtener algo. Si tu única fortaleza es la perseverancia y el animar a otros, apórtalo con amor;

-Lo que ella hizo es parte de su entrenamiento en la vida, sin que ella lo supiersa, tú también sigue creciendo que los retos no han terminado en tu vida, sigues siendo pequeño en muchos sentidos;

-Haz lo que te toca, llegará tu turno de disfrutar los frutos del trabajo solidario;

-Si eres grande y ya tienes conciencia de la dimensión de los enormes obstáculos que enfrentas, piensa en las pulgas que aún si son pequeñas y no pueden contra una locomotora, pueden llenar de ronchas al maquinista… ¡Y el tren se detendrá!

La solidaridad y el trabajo en conjunto son la fortaleza más grande del ser humano. Solo si somos solidarios y trabajamos unidos podremos crecer juntos;

-Dale oportunidad a los pequeños; es importante que hagan su parte y adquieran confianza en si mismos/as. Un día -si es que llegas-, tú podrás ser viejo y débil y ellos completarán tus tareas. Por eso no es cruel dejar que una pequeña de unos cuantos palos aparentemente inútiles…

Gracias Carola, sin saberlo me inspiras, nos inspiras a todos y todas a seguir adelante en la vida, con un pequeño garrotito en la mano y una sonrisa de esperanza en los labios…

¡Sí se puede!


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