ENSEÑANZAS DE DOS LECHUGAS

¿Por qué algunas lechugas se desarrollan más que otras?

¿Cómo es el ambiente donde vives y te desarrollas? Todos/as, pero particularmente los más pequeños reciben una fuerte influencia del contexto… ¿En qué grado condiciona nuestro desarrollo?

A principios de 2021 se plantaron miles de lechugas en el rancho «El Garbancillo» en la zona rural de León Gto. propiedad de un amigo que nos da el privilegio de compartir estos procesos. Yo me traje unas 6 del almácigo para plantarlas en una maceta en casa.

Las lechugas del rancho ya las cosecharon. Las que planté en maceta se murieron casi todas. Solo quedó una que no ha crecido. No tengo una maceta más grande y casi seguramente nunca desarrollará su potencial. Pensé que sí iba a crecer y no la podía poner en el suelo porque la conejita que tenemos se la hubiera comido inmediatamente… Comparen las fotografías:

Me hizo pensar y comparto brevemente “frases sueltas”, pero quisiera provocar preguntas:

-Las plantas eran de la misma calidad;

-En los dos ambientes recibieron agua, sol, tenían tierra… pero con grandes diferencias;

-Es evidente que el ambiente determinó su proceso. No es lo mismo “crecer en maceta” que en campo abierto.

¿Se parece al desarrollo humano? Me pongo a pensar en la frase que muchas personas dicen: “Los pobres son pobres y se quedan pobres porque quieren”. Como si todos los seres humanos creciéramos con las mismas posibilidades de desarrollar nuestro potencial.

Niños/as que son identificados como “violentos” pero es lo único que vieron todos los días; adolescentes y jóvenes que encuentran espacio para desarrollar sus talentos… y así, cada casa es como un planeta diferente.

Hay muchos “campos” donde crecemos.

Sin duda que el ambiente donde crecemos no es una condena o una bendición automática de por vida y miles de personas superan condicionamientos sociales, familiares, religiosos, límites físicos, económicos, laborales o echan por la borda privilegios (muchas veces injustificados) pero…

¿Hasta qué punto el ambiente condiciona?

Y más importante aún: ¿Cómo tomar conciencia de ello? Creo que este es el factor determinante pero muchas veces no podemos dar ese paso sin que alguien nos lo haga notar desde el exterior. Podemos perder fácilmente nuestra capacidad de criticar, peor aún de rebelarnos.

Por lo que a mí respecta, quiero crecer y ofrezco mi apoyo siempre para que otras personas puedan desarrollar su potencial.

Podemos elegir salir de la maceta, pero necesitamos saber que hay otras tierras para desarrollarnos… Y aunque parezca increíble, muchos no lo saben.

Me duele saber que la razón de la existencia de la lechuga de mi maceta quedará trunca, más me cuestiona pensar que esta historia se parece a muchas historias humanas…

¿Qué otras preguntas surgen en tu mente? ¿Conoces historias similares a estas lechugas?

En Somos Buhay ofrecemos asesoría psicopedagógica, intercultural, Terapia Familiar… Puede consultar nuestra oferta de talleres haciendo click aquí.

Copyright 2022 Ó Gerardo Antonio Díaz Jiménez. Puede utilizarse sin fines de lucro citando la referencia. gerantoniodiaz@somosbuhay

La pequeña Genesis aprendiendo a plantar lechugas
La mano experta en el rancho «El Garbancilo» 8 semanas después se cosecharon

Una respuesta a “ENSEÑANZAS DE DOS LECHUGAS

  1. Hola Toño, yo solo agregaría que también en el mismo ambiente, unas lechugas (personas) para el caso siempre hay diferencias de desarrollo más aún siendo, adyacentes una a otras, quizás porque unas tienen más capacidad de desarrollo, otras quizás porque las les toco estar más cerca de algún suministro necesito para crecer, etc. Pero efectivamente debemos descubrirnos a nosotros mismos.

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