Con este lema inauguramos oficialmente el Año Escolar 2026-2027 en La Salle de Tuxtla. Hicimos un ejercicio colectivo en el que representantes de alumnos, exalumnos (padres de familia al mismo tiempo), directivos, personal administrativo, de mantenimiento y todos los alumnos y alumnas nos unimos en una cuerda que rodeó a todos en las canchas del Colegio mirando hacia la estrella con los 5 valores de la identidad lasallista impresos.
La cuerda que nos enlazó representa la fraternidad que nos une para caminar:
1.- “Convencidos como San Juan Bautista de la Salle”: queremos vivir nuestra existencia con la misma convicción de nuestro Fundador. Cuando él sintió que valía la pena dedicar su vida a la educación de los más pobres, dejó sus privilegios y entregó toda su existencia a la causa de la educación;
2.- “Enfocados en la estrella que define nuestra meta” con cinco puntas que son una propuesta de valores: Fe, Fraternidad, Servicio, Justicia y Compromiso. Es esencial tener metas, pero no cualquier tipo de meta sino objetivos que valgan la pena. Los lasallistas vemos con claridad que proponer y vivir estos cinco valores es determinante para darle un sentido a la existencia y transformar la sociedad;
3.- “Juntos y por asociación” jalando o empujando en la misma dirección. El juego de la cuerda que nosotros hacemos no tiene adversarios invitados; ya bastante gente negativa hay por ahí. La sinergia que logremos es determinante;
4.- “Haciendo cada uno lo que nos toca”: Al actuar con responsabilidad construimos un mundo mejor, una sociedad más fraterna y justa. Con disciplina, orden y perseverancia transformamos nuestra mente, nos convertimos en modelos a seguir, “ángeles custodios” que acompañan fraternalmente;
5.- “Acompañando al último”: Si ponemos atención al débil, al que no tiene oportunidades y caminamos con él/ella, cuando llegamos a la meta, estamos seguros de haber llegado todos. Más que solidaridad es fraternidad vivida. La competencia en primer lugar es contigo mismo, para superarte, nunca para aniquilar al otro como en las guerras.
Es muy difícil caminar con quien no quiere, es prácticamente imposible cambiar las actitudes de alguien, aún cuando podamos obligar a las personas, o nos puedan obligar a hacer algo.
Es una maravilla ver crecer a los hijos, sentirnos familia, recorrer los caminos de la vida en armonía. Pongamos una estrella en nuestra mente para guiar nuestras acciones y decisiones, dibujémosla en el salón de clases, hagámosla el cimiento de nuestro hogar para que sea nuestra brújula, nuestro GPS existencial.
Gracias a todos por el compromiso que sentimos en la educación de nuestros hijos. El compromiso personal y la unión de todos son los pilares que nos permitirán recorrer el camino hacia la estrella con entusiasmo, serenidad y alegría.
“Indivisa manent” es un lema lasallista y no es sólo una meta, es también una promesa y un augurio: “Lo unido permanece”. Que este sea el mejor año de nuestra vida en todos los ámbitos en los que nos desarrollamos.
Viva Jesús en nuestros corazones, ¡Por siempre!
Gerardo Antonio Díaz Jiménez, Director General de La Salle de Tuxtla.